martes, 16 de agosto de 2005
Hoy cumplo cinco años. Mi mamá me contó que cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: "Hicimos todo lo que pudimos pero lamentablemente salió vivo".

Mi madre me confesó que nunca me dejó mamar sus tetas. Dice que sólo me quería como amigo.

Fui secuestrado. Los secuestradores me cortaron un dedo y se lo enviaron a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.

Me di cuenta que mis padres me odian. Me regalaron un juguete para que lo use en la bañera: una plancha eléctrica.

Le regalé una cartera y una foto mía a mi papá. Tomó la cartera, la abrió... y prefirió dejar la foto que vino dentro.

Me perdí entre la gente. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "No lo sé, muchacho, hay un montón de lugares donde pudieron haberse escondido".

Murió mi padre. Su último deseo antes de morir fue que me sentara en sus piernas. Lo condenaron a la silla eléctrica.

Hoy renuncié a mi primer trabajo. Era en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarle al dueño cuanto costaba el gorila.

Me compré una caja de condones, dijo el farmaceutico: Le pongo en conocimiento que caducan a los cinco años.

Me llamó una chica a mi casa y me dijo: "Es el Día de los Enamorados. Ven a mi casa ahora que no hay nadie". Cuando llegué, no había nadie.

Es el día de mi boda. Estoy muy feliz. Espero que mi esposa la esté pasando bien. Está en Londres, de luna de miel, con su jefe.

A mi esposa le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. Hoy me llamó a casa desde un hotel.

No aguanto la infidelidad de mi mujer. Hoy intenté suicidarme y me tomé un frasco entero de aspirinas. Me llevaron al hospital y el doctor me dijo: "Para que no le vuelva a pasar tómese una cerveza con un poco de cianuro".

Me llevaron con un psiquiatra. Él me dijo que yo estaba loco. Le respondí que quería escuchar una segunda opinión. "De acuerdo, además de loco, usted está muy feo".

Me iba a suicidar tirándome desde la azotea de un edificio de 50 pisos. Enviaron a un sacerdote a darme unas palabras de aliento; sus palabras fueron: "En sus marcas, listos..."
Publicado por Josebok @ 23:54
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