Esto es un pueblo muy bruto, que dos mujeres se estan pegando por un niño
El niño es mio!
Que no que es mio!
El alcalde, que iba a la Iglesia algunos Domingos, opta por una solucion
Salomonica:
Que llamen al carnicero.
El carnicero viene, y el alcalde le manda cortar al niño en dos trozos, a lo
que el carnicero replica.
No, hombre, no, no puedo hacerlo, es una burrada.
El alcalde concluye :
El niño es del carnicero.