Dos amigos iban a ir de cacería a un bosque. Uno dice: -Para no
perdernos llevaré una brújula.
Está bien, -responde el otro. --Yo, por si nos perdemos, llevaré arroz, azafrán, pollo, carne de cerdo, camarones, almejas y una paellera.
El primero pregunta intrigrado:
¿Pero de qué nos servirá todo eso si nos perdemos en el bosque?
¿Para no pasar hambre?
No, porque si nos perdemos encenderé fuego y empezaré a hacer una
paella. De inmediato aparecerán de la nada más de cien gilipollas
para decirme que así no se hace una paella...