No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de
amor a aquel que amamos es dejarlo vivir libremente.
El amor es una amistad con momentos eróticos.
Todos los problemas tienen la misma raíz: el miedo, que
desaparece gracias al amor; pero el amor nos da miedo.
Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás
deberíamos casarnos.
El amor es un crimen que no puede realizarse sin cómplice.
El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado
para irse con otro.
No esperes que tu amigo venga a descubrirte su necesidad;
ayúdale antes.
La felicidad no es algo que se experimenta sino algo que se
recuerda.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último;
lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
El verdader amor no es otra cosa que el deseo inevitable de
ayudar al otro para que sea quien es.