viernes, 29 de junio de 2007
Dos hombres hablando en la oficina:
-No sabes qué suerte tiene mi mujer
-¿Qué dices?
-Fíjate. Se va a la calle y se encuentra una sortija de oro, como nueva y que resulta ser de su medida.
-Caramba.
-Y el otro día, sale con sus amigas y vuelve con un abrigo de visón a su medida.
-No es posible.
Pues no para ahí la cosa. Otro día llega un paquete con un juego de ropa interior de París, para mi mujer, que le viene que ni pintado.
-Eso sí que es suerte.
-Pues lo último que se ha encontrado es un vestido que le está de maravilla.
-Oye, le dice el compañero al marido, ¿no será que se compra esas cosas y no quiere decírtelo?
-Qué va,tiene suerte y eso es todo. Yo, sin embargo... fíjate que mala suerte: el otro día me encuentro unos calzoncillos encima de mi cama, y me están grandes.
Publicado por Josebok @ 0:40
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