Un borracho llega a su casa cantando y armando jaleo, en eso se asoma un vecino y le dice:
- Psss, no haga tanto ruido que su mujer se va a despertar
- No se preocupe, cuando llego así mi mujer y yo jugamos al exorcista.
- Ah, ¿si?... ¿y cómo es eso?
- Bueno, ella me echa un sermon y yo vomito.