Jorge había conseguido trabajo en una empresa. Sus compañeros le dijeron que todos los sábados, a las 10:00 de la mañana, iban a jugar golf, y deseaban que los acompañara. Jorge les dijo:
-De acuerdo, pero tal vez llegue diez minutos tarde.
El sábado Jorge llegó a las 10:00 en punto, jugó con la izquierda y ganó.
La semana siguiente Jorge les dijo que el sábado podría llegar 10 minutos tarde. Sin embargo, llegado ese día llegó a las 10 en punto, jugó con la derecha, y ganó.
Sucedió lo mismo las siguientes semanas, con Jorge diciendo que podría atrasarse diez minutos, pero siempre llegaba a tiempo, jugando con la derecha o la izquierda, y siempre ganaba.
Por fin sus compañeros estaban un poco cansados de esto y le preguntaron:
-Mira, Jorge, siempre dices que vas a atrasarte diez minutos, pero llegas a tiempo. ¿Qué es lo que ocurre?
-Bueno, -respondió Jorge, -soy supersticioso. Cuando me despierto los sábados en la mañana veo a mi mujer. Si duerme sobre el costado derecho, juego con la derecha, pero si duerme sobre el costado izquierdo, juego con la izquierda.
Los demás siguen sin comprender y preguntan:
-Pero ¿qué pasa si tu mujer duerme sobre su espalda?
-Pues entonces... llego diez minutos tarde...