Un tío va en un autobús y un perro no hace más que molestarlo. Muy res-
petuosamente se dirige a su dueña y le pregunta:
- Señorita, ¿puedo pegarle una patada a su perro?
La dueña le responde:
- ¿Por qué no se la da usted en los huevos?
- En los huevos se la doy, no se preocupe usted.