José Thimo llevó un billete de cinco euros a una casa de empeños y lo empeñó por
tres euros. A continuación, le vendió la papeleta a Juan Prymo por tres euros. Juan
llevó la papeleta a la casa de empeños y después de desempeñar el billete se fue
muy contento, pensando que había ganado dos euros. ¿Realmente fue así?