Se dice que Irving Thalberg, un productor de la Metro Goldwyn Mayer, tenia la costumbre de retener a sus visitantes en la sala de espera durante periodos de tiempo irrazonablemente largos antes de entrevistarlos. En una ocasión, los hermanos Marx fueron a verle a su despacho y perdieron la paciencia. Cuando, tras varias horas de espera, Irving salió a recibirles, se encontró a todos los hermanos en pelotas asando patatas en la chimenea de la sala de espera. Nunca mas les hizo esperar.