Un cliente en una barbería,
mientras el peluquero le afeita la barba, entabla una conversación muy coqueta
con la hermosa chica que le arregla las uñas:
- Te invito esta noche a salir conmigo.
-Perdone, señor. Yo soy una mujer casada y respeto mucho a mi marido.
-No importa. Hoy en día todo el mundo tiene sus aventuras.
-¡No! Ya le dije que no. ¡Y no es no! ¡Usted no conoce a mi marido!
-Qué importa, mi cielo. Le dices a tu marido que esta noche te vas a
demorar...
-¿Y por qué no se lo dice usted mismo? ¡Mi marido es el que lo está
afeitando!