Un tipo completamente borracho, como una cuba, a las tres de la mañana, llega a un edificio y
observa curioso el telefonillo del mismo.
Levanta el dedo índice, cierra los ojos y se lanza contra el telefonillo consiguiendo pulsar un
botón.
Al cabo de unos segundos, le responden. - ¿Diga?
- Hola, hips, buenasss nochesss, ¿esta Pepe?
- NO-le responden malhumorado, y le cuelgan violentamente.
- Bueno, bueno, hips, tampoco es para ponerse así. -dice el borracho disculpándose.
Levanta el dedo índice de nuevo y lo deja caer otra vez al azar sobre el panel de botones.
Al cabo de unos segundos, oye una voz.
- ¿Quien es?
- ¿Esta Pepe en casa, ssseñora?
- ¿Sabe usted qué hora es, gamberro?
- Lasss... cuadro de la bañana.
- Váyase ahora mismo de aquí si no quiere que llame a la policía, ¡borracho!
- Y lo que me ha costado, vieja hips, histérica.
-Como le han colgado, levanta nuevamente el dedo índice, apunta al centro del panel
y se vuelve a lanzar, apretando otro botón.
Al cabo de unos segundos, le responden. - ¿Siii?
- Buenas doches, hips, ¿esta Pepe en casa?
- Está de juerga con sus amigos y no sé donde puede estar, ¿quien le llama?
Y el borracho, con la cara iluminada, responde a gritos:
- Mariaaa, hips, asómate a la ventana a ver si yo soy tu Pepe, hips…