Martes, 21 de noviembre de 2006
La siguiente historia demuestra que hay que cerciorarse de las direcciones de correo electr?nico antes de enviar uno, para evitar malos entendidos o males mayores.

Un hombre dej? las nevadas calles de Chicago para pasar unas felices vacaciones en la soleada Florida.

Su esposa estaba en viaje de negocios y hab?an planeado encontrarse en Miami al d?a siguiente.

Cuando el hombre lleg? al hotel, despu?s de haber pasado el d?a en la playa bajo los cocoteros y harto de refrescos tropicales, decidi? enviar a su mujer un e-mail para contarle las maravillas del lugar.

Como no encontr? el papelito donde ten?a apuntada la direcci?n, se arriesg? a tirar de memoria y rezar para que fuera correcto.

Pero, por desgracia, se equivoc? en una letra y el mensaje se dirigi? hacia la esposa de un pastor protestante que hab?a muerto el d?a anterior.

Por la noche, esta mujer decidi? leer el correo para ver las condolencias que hab?a recibido; cuando mir? el monitor dio un respingo, peg? un grito y cay? tiesa, muerta al suelo.

Al o?r el grito sus familiares corrieron a donde se encontraba y leyeron lo siguiente en el correo que mostraba el monitor:

Querida esposa:

Acabo de llegar. Fue un largo viaje hasta aqu?, aunque merece la pena; todo es precioso, con muchos ?rboles, jardines, fiestas. A pesar de llevar pocas horas aqu? ya me estoy sintiendo como en casa. Ahora me voy a descansar.

S?lo quiero decirte que ya habl? con toda la gente y tienen lista tu llegada aqu? a lo largo de ma?ana.

Estoy seguro de que tambi?n te va a gustar mucho.

Besos de tu eterno y amoroso marido.

P.D. ?Prep?rate porque aqu? hace un calor infernal!
Publicado por Josebok @ 0:54
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios