Lunes, 01 de septiembre de 2008

En la oficina, un funcionario comenta con su compañero.

* ¡No sabes qué suerte tiene mi mujer!

* ¿Qué dices?

* Fíjate. Se va a la calle y se encuentra una sortija de oro, como nueva y que resulta ser de su medida.

* ¡Caramba!

* Y el otro día, sale con sus amigas y vuelve con un abrigo de visón a su medida.

* ¡No es posible!

* Pues no para ahí la cosa. El otro día llega un recadero con un juego de ropa interior de París, para mi mujer, que le viene que ni pintado.

* ¡Eso sí que es suerte!

* Pues lo último que se ha encontrado es un vestido que le está de maravilla.

* Oye -- le dice el compañero al marido --, ¿no será que se compra esas cosas y no quiere decírtelo?

* ¡Qué  va!  -- replica  el  interesado --. Tiene suerte y eso es todo. Yo, sin embargo... fíjate que mala suerte: el otro día me encuentro unos calzoncillos encima de mi cama, y me están grandes.


Publicado por Josebok @ 12:52  | Chistes
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