Viernes, 06 de diciembre de 2013

Una mujer entra en una farmacia y le dice al farmacéutico:

Por favor, quisiera comprar arsénico.

Como el arsénico es muy venenoso, el farmacéutico antes de proporcionarle

la sustancia le pregunta:

¿Y para qué quiere usted el arsénico?

Es para matar al cerdo de mi marido.

Sintiéndolo mucho no puedo vendérselo con esa intención.

La mujer, sin mediar palabra, abre la cartera y saca una foto en la que aparecen desnudos,

su marido con la mujer del farmacéutico.

Y el dice:

Perdone señora, no sabía que traía usted receta.


Publicado por Josebok @ 16:16  | Chistes
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