Lunes, 01 de diciembre de 2014

Un sacerdote conduciendo hacia su parroquia,

se encuentra con una monja en la carretera, para el coche y dice:

Hermana, si quiere puedo acercarla al convento.

Ella sube al coche y se sienta en el lado del copiloto.

Cruza las piernas, y el hábito se le abre un poquito,

dejando a la vista parte de sus piernas.

El sacerdote mira de reojo y sigue conduciendo,

pero tras un par de kilómetros no puede contenerse y acaricia la pierna de la monja.

Padre, acuérdese del Salmo 129, dice la monja.

Disculpe Hermana, contesta el sacerdote avergonzado.

Unos minutos mas tarde el cura vuelve a echar mano a las piernas de la monja y ella vuelve a decir:

Padre, por favor, acuérdese del Salmo 129.

Lo siento de nuevo, pero la carne es débil, discúlpeme.

Minutos despues el cura deja a la monja en su convento

y cuando llega a su parroquia corre rápidamente hacia su Biblia,

nervioso busca el Salmo 129 y allí lee:

"Seguid buscando y allí arriba encontrareis la Gloria"

Siempre hay que estar bien informado, si no se pueden perder grandes oportunidades.


Publicado por Josebok @ 14:32  | Chistes
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