Viernes, 29 de enero de 2016

Un chico llevaba a su novia de vuelta a casa en un día en que hacía 

un frío de cojones, cuando de pronto se les pincha una rueda.

El joven baja del coche y empieza a cambiarla.

Al poco rato entra y le dice a la novia: 

Estoy muerto de frío, ya casi no siento las manos.

Pues mételas  en medio de mis piernas para calentarlas.

La chica se sube el vestido y el chico mete sus manos entre sus muslos. 

Después de un rato el joven dice: 

Vale, ya me siento mejor, déjame terminar de cambiar la rueda.

El chico termina de cambiar la rueda y al entrar de nuevo en el coche,

la muchacha le dice mas caliente que las apalgatas de un calero:

Huy, parece que tus orejas también las tienes heladas.


Publicado por Josebok @ 17:10  | Chistes
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